Agentes de voz y WhatsApp que agendan, confirman y reagendan las citas de tu consultorio. Trabajan con tu número, tu calendario y tu asistente — no en lugar de ellos.

Una urgencia, una cirugía que se alarga, un vuelo que se cae. Marcas el rango de horas que no vas a estar y el sistema hace el resto en un orden que importa: primero bloquea la agenda, después te enseña exactamente a qué pacientes afecta y cuánto va a costar contactarlos, y hasta que tú confirmas empieza a llamar. No cancela a nadie: reagenda.
Las horas que no vas a estar, desde tu teléfono o con nosotros.
Antes de avisarle a nadie, el periodo queda cerrado.
La lista de pacientes y el costo de contactarlos. Tú confirmas.
Llamada a los más próximos, mensaje con dos opciones a los demás.
Cada reagenda entra al calendario y queda en la bitácora.

Teclear horarios, devolver llamadas y mandar recordatorios no requiere criterio; requiere tiempo. Eso lo hace el agente. Tu asistente se queda con lo que sí necesita a una persona: el paciente molesto, el caso que no entra en ninguna regla, el que hay que tratar con tacto.
Las restricciones no son una promesa comercial: están escritas dentro del agente y se verifican con pruebas automatizadas cada vez que cambiamos algo.

Ante la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares (LFPDPPP), tú eres el responsable de los datos de tus pacientes. Ohmee es tu encargado: los trata por tu cuenta y bajo tus instrucciones, y nada más.
La mayor parte del trabajo de una agenda no es agendar: es confirmar, recordar, recuperar huecos y orientar al que no sabe con quién ir.
Consulta tu calendario justo antes de escribir, así el teléfono y el WhatsApp no te agendan en el mismo hueco.
Recordatorio con botones 48 horas antes; a quien no responde, una llamada 24 horas antes.
Cuando alguien cancela, el hueco se le ofrece a la lista de espera, uno a la vez.
Al paciente que no sabe con quién ir le pregunta el motivo y le ofrece un nombre, no una lista.
Procesa los audios que los pacientes mandan en lugar de escribir.
Un calendario por médico.
Autorizado por ti desde tu cuenta de Meta.
Lo activas con tu compañía telefónica; nosotros te decimos qué pedir.
Horarios, tipos de cita, precios, aseguradoras y a quién se escala qué.
La conexión de WhatsApp se habilita en cuanto Meta aprueba nuestra integración, hoy en trámite. Arrancamos con el agente de voz y dejamos tu WhatsApp listo para conectar en cuanto esté disponible — sin rehacer tu alta.
Si tu agenda vive dentro de un expediente clínico electrónico y no en Google Calendar, dínoslo en el levantamiento: hoy el agente trabaja contra Google Calendar.
Da clic en cada pregunta para abrirla.
No. Conservas el teléfono y el WhatsApp que ya usas.
Conservas tu número de teléfono y tu número de WhatsApp. El teléfono se desvía al agente solo cuando está ocupado o nadie contesta; en WhatsApp el agente atiende en el mismo número desde el que ya escribe tu asistente.
No. Los dos atienden el mismo número al mismo tiempo.
Los dos atienden el mismo número al mismo tiempo. Ella sigue en la app de su celular y ve todas las conversaciones; cuando contesta algo, el agente se calla ahí.
Con asistente, se transfiere. Sin asistente, toma el recado.
Si tienes asistente, la llamada se transfiere en su horario y en WhatsApp ella toma la conversación. Si el consultorio eres tú, no hay transferencia en vivo — interrumpirte en consulta es justo lo que contrataste para evitar: el agente toma el recado y tú devuelves la llamada al salir.
No apagamos el servicio.
Te avisamos antes de llegar y puedes ampliar; dejar a un consultorio sin contestar el teléfono por una cuestión de facturación es un daño desproporcionado.
Una cuenta es el grupo de médicos que comparte asistente.
Mismo número, mismo punto de escalamiento. Con un solo número de WhatsApp la conversación es una sola, así que un médico vería los pacientes de sus colegas. En un consultorio que ya comparte asistente eso es normal; si cada médico necesita privacidad frente a los demás, se resuelve con cuentas separadas. Se define en el levantamiento, por escrito.
El paquete se dimensiona en el levantamiento, no se asume.
Depende de cuántas citas atiendes al día y qué proporción entra por teléfono — los minutos de voz son el recurso caro. Todos los precios son en pesos mexicanos; la implementación se cotiza aparte.
Te mostramos el agente trabajando: agenda, confirma y reagenda, con tu caso y tus horarios. La demo la hacemos en vivo contigo — escríbenos y la agendamos.
Estamos construyendo el portal donde vas a ver tu consumo del mes, cambiar horarios, pausar y disparar una urgencia desde el teléfono. Hoy esos cambios los hacemos contigo; el portal está diseñado y en construcción.